miércoles, 13 de enero de 2010

  1. Divide tus metas en una serie de sub-metas claramente temporalizadas y especificadas (creas así un proceso paulatino que además reduce el miedo que suele acompañar los cambios vitales importantes).
  2. Cuenta tus planes a amigos, familiares y colegas: nos atenemos más a lo dicho en público.
  3. Recuerda regularmente los beneficios que estas metas van a traer consigo (no se trata de soñar despierto, sino de no perder de vista los cambios positivos que este esfuerzo entrañará para ti).
  4. Cada sub-meta alcanzada merece un premio, por modesto que éste sea (¡disfruta y recompénsate por el camino!)
  5. Plasma tus propuestas de forma concreta, en un diario, con dibujos o con gráficos.

No hay comentarios: